Pruebas funcionales

Pruebas funcionales

• Prueba de aliento para diagnosticar Helicobacter Pylori
• Prueba de aliento para diagnosticar intolerancia a la lactosa

Los test del aliento


Prueba del aliento para diagnosticar Helicobacter Pylori.

La prueba del aliento es un test médico que se realiza a los pacientes con sospecha de padecer una infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori. Esta bacteria se encuentra en las paredes del estómago, y sobrevive en un ambiente ácido gracias a una enzima que se llama ureasa.
Uno de los métodos para comprobar si el H. pylori coloniza el estómago o no es la prueba del aliento. Consiste en tomar una dosis determinada de urea en forma de cápsula y, a los 20 minutos, medir la urea que se exhala con el aliento. La cantidad de urea exhalada depende directamente de la presencia de H. pylori en el estómago.

Prueba del aliento para diagnosticar intolerancia a la lactosa.

Para identificar este problema intestinal, se debe tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones suelen aparecer uno o varios de los siguientes síntomas de intolerancia a la lactosa de manera simultánea tras la ingesta, concretamente entre 30 minutos y dos horas después, de productos que contengan lactosa:
Náuseas, hinchazón o distensión abdominal, e incluso dolor, aumento de los ruidos abdominales (borgorigmos), gases, diarrea y heces con olor fétido. En algunos casos, también y paradójicamente, puede aparecer estreñimiento, esto es debido a una disminución de la motilidad del intestino como consecuencia de las bacterias productoras de metano.


Nuestro equipo de diagnóstico, de última generación, permite también detectar metano. Estos síntomas son similares a otras enfermedades digestivas como la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn, por lo que se debe distinguir entre éstas a través de las pruebas pertinentes, sobre todo en el caso de retirar la lactosa de la dieta y no existir mejoría de los síntomas.

La intolerancia a la lactosa es muy común y se calcula que afecta a un 20% de los ciudadanos europeos, a un 40% de los hispanos, y hasta un 90% de las personas de origen asiático o africano.

En el test respiratorio de hidrógeno se administra la lactosa al paciente por vía oral. En los sujetos con intolerancia a la lactosa la ausencia de absorción intestinal favorece su llegada al colon, y tiene como resultado la liberación de hidrógeno y su eliminación a través del aire espirado. Para ello debe permanecer en la consulta unas 2 horas, puesto que ha de exhalar aire en unas bolsas especiales cada 30 minutos durante ese periodo. Una elevada concentración de hidrógeno en el aire espirado después de la administración de lactosa indica intolerancia a la misma. Es habitual que se confunda la intolerancia a la lactosa con el síndrome del intestino irritable, por lo que se debe realizar el diagnóstico diferencial para confirmar que se trata de un déficit de lactasa y no de otro tipo de trastorno intestinal. Nuestro equipo también permite diagnosticar intolerancia a la fructosa, al sorbitol y a otras sustancias.

Nuestro equipo también permite diagnosticar intolerancia a la fructosa, al sorbitol y a otras sustancias.


Para saber más le recomendamos la página de nuestra sociedad: la Asociación Española de Gastroenterología, en donde encontrará información fidedigna de su interés.